MODELO PARA EL CONCILIO

 

Introducción: Durante el Jubileo 2000, el Cenáculo de la Familia Misionera fue llamado a concretar esfuerzos para expresar y promover nuestra Espiritualidad del Cenáculo Misionero. En respuesta, el Concilio de la Familia del Cenáculo Misionero solicitó a la Hermana Geraldine Whelan, MSBT y al Padre Dennis Berry, ST., desarrollar una ‘declaración de trabajo’ de nuestra espiritualidad. Luego de reflexiones y revisiones se decidió presentar esta declaración a todos los miembros del MCF para su reflexión personal, para ser usado en le proceso de concilio en su Cenáculo y para luego recibir retroalimentación con sus reflexiones.

 

I. REFLEXIÓN DEVOTA SOBRE LO SIGUIENTE:

 

Declaración de la Espiritualidad de la Familia del Cenáculo Misionero: Un Regalo para la Iglesia

 

‘El Espíritu del Cenáculo es un espíritu Católico,  un amor viviente, ardiente y operante a Dios y al prójimo.’

 

Como la Familia del Cenáculo Misionero, dividida en cuatro ramas, estamos llamados a vivir bajo un mismo carisma.

Tenemos una relación complementaria los unos con los otros, como hombres y mujeres, laicos, religiosos y ordenados. Somos solteros, casados o célibes profesos.

Somos una familia en la Iglesia. Estamos llamados a vivir un “espíritu de familia” teniendo amorosa consideración los unos por los otros, y estamos llamados a la colaboración en los trabajos apostólicos, allí donde sea posible.

Estas mutuas relaciones, vividas en variedad de estados de vida, tienen influencia en “como” nosotros estamos en misión unos con otros.

 

Somos apostólicos, enriqueciéndonos en nuestra vida diaria con los otros, llamándolos a ser misioneros en la ‘providencia de la vida diaria’. Juntos, tenemos un amor particular por los pobres y los abandonados.

 

Esto está en el corazón de nuestra espiritualidad común.

Es relativo y apostólico.

Es contemplativo y activo.

Es aprendido a través de nuestra preferencia por los pobres y abandonados.

Es vivido en la providencia de nuestra vida diaria.

Está enriquecido en el Concilio, donde somos amorosamente apoyados y desafiados a acarrear con el trabajo misionero de Dios.

 

Nuestra espiritualidad común y apostólica está influenciada por la devoción a:

La Trinidad

La Encarnación

El Espíritu Santo

La Eucaristía

El Jesús Abandonado del Calvario.

 

Está nutrida y desafiada por:

La oración personal y comunitaria,

La Reflexión y el compartir unos con otros en la Providencia de nuestra vida diaria, tal como es vivida en nuestro estado de vida,

Las lecturas regulares, la reflexión y el compartir juntos la Palabra de Dios,

Las oraciones a nuestros santos patronos particulares,

El uso regular del Concilio para que nos dé y nos aconseje a cada uno,

La atención al llamado de Dios dentro de nuestro estado de vida.

La Dirección Espiritual:

Se nutre también a través de nuestro entendimiento de la profunda relación que nuestro Fundador tuvo con el carisma de San Vicente de Paúl y la continua relación que tenemos con la Familia Vicentina.

 

Nuestra espiritualidad apostólica es actualizada en la práctica de las virtudes, costumbres y tradiciones del Cenáculo.

Nos sentimos compelidos por el amor de Dios a cultivar activamente nuestras relaciones mutuas y con la Trinidad, para poder con apostólico ardor difundir el amor de Dios en todo lugar y a toda la gente.  Como miembros de la Familia del Cenáculo Misionero,  mantenemos presentes las palabras del Padre Judge: “No es mucho lo que nosotros estamos haciendo por Dios,  en cambio, ¿cuánto está haciendo Dios por nosotros?

 

II. EL CONCILIO

A.     Preparación:

 

Preguntas para la Reflexión Personal:

 

1.      ¿Qué cosas en la declaración tienen resonancia con sus propias experiencias viviendo la Espiritualidad de la Familia?

 

2.      ¿Qué ve como el ‘don’ en ser una Familia en la Iglesia?

A.     ¿Cuáles regalos traen las personas casadas al Cenáculo?

B.     ¿Cuáles los solteros?

C.     ¿Cuál es el regalo del sacerdocio (ST) a la Familia del Cenáculo?

D.     ¿De los miembros profesos?

E.      ¿Cuáles regalos traen los hombres? ¿Las mujeres? ¿Los jóvenes o viejos? ¿Nuestras diferentes culturas?

 

3.      ¿Cuál es su ‘providencia diaria’ si usted es casado, soltero, profeso u ordenado?

¿Esa providencia diaria, cómo profundiza su entendimiento de la ‘Espiritualidad de la Familia’?

 

B.     Tomando Consejo juntos:

¿Qué percepción tiene de la espiritualidad de la Familia del Cenáculo Misionero?

¿Cuál acción nos pide a nosotros, como un Cenáculo?

 

III. SU RESPUESTA

Termine con un resumen escrito sobre sus reflexiones

Ore al Dios Trino

 

Envíe su resumen al Hermano RichardMc Cann antes de Septiembre 1º., 2004

Vía E-mail:   mcfspirit@aol.com

Por Correo: 1733 Metzerott Road

Adelphi, MD 20783-5108

Fax: (301) 343 0848