Reflexión Mensual: Octubre 2003

El Espíritu de Sacrificio

Por Robert Fontana, MCA 

“Sacrificio” en el Pensar de Padre Judge.

El Cenáculo Misionero no es para cualquiera.  Padre Judge fue muy claro acerca de esto.   En Awake The Giant, Padre Jimmy O’Bryan, S.T., recuenta la historia de Margaret Healy de como Padre Judge reclutó a Amy Croke a este  creciente movimiento apostólico de laicos.

Padre Judge había observado su generosidad junto con sus talentos – un gran interés en las cosas espirituales; a través de la devoción; siempre tenia un respuesta disponible, prudente como era alegre, a cualquier llamado de socorro.” (1)

Uno pensaría que un individuo tiene que ser perfecto para el Cenáculo.  Pero Padre Judge no estaba satisfecho con estas calificaciones solamente.  El siempre buscaba por una virtud mas: El espíritu de sacrificio por el amor de Dios y del prójimo.

El comenzó a examinarla a ella para ver si ella haría algo mas que orar, si ella  sacrificaría, parte de su tiempo libre.  Padre Judge la envió a visitar un poco de familias necesitadas..”  (2)

Amy Croke aparentemente demostró un espíritu de sacrificio encantador por lo que Padre le pregunto a ella que asumiera las responsabilidades de todos los asociados del Cenáculo.  Al pedirle a ella que tomará el cargo de los asociados del cenáculo él le  escribió, "yo se que le estoy imponiendo una carga a usted, una carga que pueda sentirse  ocasionalmente pesada pero le estoy pidiendo a usted que se sacrifique uted  misma por lo bueno que estamos haciendo." (3)

Padre Judge no estaba solamente buscando por "unos cuantos hombres ó mujeres buenas" como podría ser el caso.  Él buscaba a amantes extraordinarios de Dios dispuestos a sacrificarse ellos mismos por otros.

Mientras escuchaba confesiones, Padre Judge escuchó a los que parecían tener un amor especial por Dios.  Él les pedía encontrarse con ellos después de las confesiones y asé investigar si estaban dispuestos a hacer sacrificios especiales y a hacer algo bueno más allá de sus compromisos diarios por el amor de Dios.  Los que le decían "sí" el les invitaba al Cenáculo.

1. O’Bryan, Fr. James P., S.T., Awake The Giant, Missionary Cenacle Press, Holy      Trinity, Alabama, p. 27
2. Ibid. p. 27.
3. Ibid. p. 49.

 

Cuando el Cardenal O'Connell de Boston le preguntó al  Padre Judge sobre el Cenáculo, el fundador respondió con lo siguiente, "Ellos pueden ser buenos de corazón o de buenas almas que pueden ser persuadidas al  sacrificio, por la gracia al servicio personal, su tiempo y sentimientos - ofreciendo oraciones y trabajos buenos a la Santa Ostia para los pecadores." (4)

Un espíritu de sacrificio –es la disponibilidad de entregar ataduras, tiempo disponible  por el bien de otros-esa era un indicador primordial para Thomas Judge cuando una persona podría tener una vocación para el Cenáculo. 

El sacrificio es importante si conduce al amor.  En sí y de sí mismo no significa nada.  San Pablo escribe, "si entrego todo lo que poseo, y si doy mi del cuerpo de modo que pueda jactarme pero no tenga amor, no gano nada." 1 Corintios 13:3.  Debe de haber una importancia práctica para el sacrificio.  Este debe de crear espacio para el amor de Dios y el amor al prójimo.

Sacrificio no es solamente un indicador de una vocación al Cenáculo; es una manera de vida dentro del Cenáculo.  Padre Judge insistía que los miembros del Cenáculo sacrifiquen su tiempo, ataduras, y compromisos y hacer tiempo para Dios en sus corazones recibiendo la Santa Eucaristía regularmente, a diario si fuese posible.  El decir "no" a los placeres pequeños, al estar ocupado en el trabajo o al hogar, el liberar tiempo de la familia y los amigos, por razones de ir a la misa regularmente, ó por hacer una visita, hacer oración, o leer las Escrituras, o atender a una reunión de Cenáculo, crea un espacio en el corazón de una persona para que Dios more allí.  Y cuando Dios mora profundamente dentro del corazón de una persona, obliga a esta persona a que se acerque  a otras en el amor.

"El servicio, servicio generoso, un servicio generoso en sacrificio, es la marca de una adoración verdadera y de un compromiso de las bendiciones de Dios que favorece a sus   servidores. (5)

Padre Judge, siempre el estudiante de las escrituras, repite la carta de San Pablo a los Romanos (12:1) "Ofrezcan sus cuerpos como sacrificio vivo, santo y complaciente a Dios, su adoración espiritual." Para el Padre Judge, un espíritu sacrificador era necesario para sostener a un asociado del Cenáculo por el curso de su vida.  Después del entusiasmo inicial de unirse al Cenáculo, uno puede cansado a causa de las demandas de tiempo, talento, y tesoro.  La satisfacción personal puede fijarse y entonces los asociados pueden decirse ellos mismos, "ya me he sacrificado bastantes por un día" o aún "por el curso de la vida."  Nuestra naturaleza humana es así. Pero Padre Judge insistió en un espíritu práctico de sacrificio que renuncia al amor mismo "en cada momento." (6)  La satisfacción personal es desafiada según los asociados de Cenáculo son motivados a estar siempre listos a hacer lo que el Espíritu Santo les pide que hagan en un momento dado para bien  de otros.  Los que se sentaron a descansar aunque sea por un momento podrán conseguir una mirada severa de Padre Judge quién descubierta este espíritu de satisfacción personal después de un preguntar inocente.  Tal era el caso con un asociado

4. Ibid. p. 30
5. Meditaciones del Cenáculo Misionero, Prensa del Cenáculo Misionero, Santa Trinidad, Alabama, P.147.
6. Ibid. p. 147

joven que viajó a Santa Trinidad en Baltimore.  Padre Judge estaba sorprendido de aprender que la mujer joven hubiese leído un libro a lo largo de su viaje y no hiciera absolutamente nada por tener un enlace espiritual con el hombre que se sentaba al lado de ella.

"Ella se excusó con: "Padre, yo sabía que nunca vería a ese hombre otra vez." a lo cuál él contestó: "O sí, mi hija, usted lo volverá a ver.  En el día del juicio." (7) 

Los ejemplos supremos de este espíritu de sacrificio son Jesús y Maria, el "hombre y mujer de los dolores," quiénes abrazaron la manera del sacrificio fuera del amor de Dios amando a los pobres y abandonados, especialmente a los niños. (8)

 

El Espíritu de Sacrificio de Hoy. 

La sabiduría de Padre Judge y su insistencia que los asociados del Cenáculo tengan un espíritu de sacrificio es crucial a la espiritualidad sana y al trabajo eficaz del misionero.  Cada humano, asociado incluido en el  Cenáculo, desea ser feliz.  De hecho, nuestros deseos por la felicidad determinan probablemente mucho de nuestro comportamiento.  Cada agencia de publicidad en el mundo lo sabe, entonces estos apuntan sus productos al nivel de nuestros deseos humanos por el alimento, la comodidad, la intimidad, el éxito, la seguridad, el ser parte de algo, etc.  El trabajo difícil de la espiritualidad cristiana es colocar a Jesús en el centro de nuestros deseos.  Esto no se puede hacerse sin "sacrificio." Nosotros necesitamos aprender a decir "no" a nuestros deseos de modo que podamos  aprender a decir "sí" a Jesús.  

El libro de Ian Matthews, Impacto de Dios, se enfoca en la sabiduría de San Juan de la Cruz, que enseñó a sus compañeros Carmelitas que son sus ataduras a las cosas, a las actitudes, a la gente, a las opiniones, etc. las que bloquean completamente a Dios de ser reconocido en la vida de una persona.  Cuando colocamos a Jesús como un deseo  con muchos otros que están compitiendo por nuestra atención, entonces nos desordenamos, nos debilitamos, y nos confundimos.  Debemos de aprender a dar un sacrificio "no" a nuestro ego exigente de modo que Jesús tome su lugar legítimo en el centro de nuestros deseos, y esperanzas, con el resto de los deseos en un segundo lugar muy distante.  Un espíritu de sacrificio nos ayuda a separarnos de adicciones al poder, a las posesiones, y al prestigio, las adicciones, que la avenida de Madison utiliza tanto para tentarnos al  consumerismo.  Un espíritu de sacrificio crea el espacio para que Dios more en nuestros corazones.

En la reservación india de Yakama, que está a apenas a 20 millas al este de nuestro hogar en la ciudad de Yakima, el índice de desempleo es de 64% de la población indígena.  En el resto del condado, el desempleo está al 13-15 %, aún mucho más arriba que el promedio nacional.  Hay un vicio desenfrenado a la droga y al alcohol en la reservación, con la lista de otras enfermedades sociales también: violencia doméstica, embarazos de  adolescentes, gangas juveniles, vandalismo, tensiones raciales, y pobreza.  La nación de Yakama es justamente un microcosmo de los sufrimientos humanos que ocurren por todo el mundo.  Con todo esto, cada uno de nosotros puede evadir fácilmente estas estadísticas

 

7. O’Brian, Padre Jame P., S.T., Despertar al Gigante, Prensa del Cenáculo Misionero, Santa Trinidad, Alabama, p. 10.
8. Meditaciones del Cenáculo Misionero, Prensa del Cenáculo Misionero, Santa Trinidad, Alabama, p.86.


tristes y a la gente asociada a ellas simplemente mirando hacia otro lado.  Todos podemos vivir seguros, limpios, y tener vidas productivas sin tener a alguien preguntándonos por  nuestra opción a poner nuestras narices a la proverbial muela de un afilador y después no mirar ni a los de la izquierda ni a los de la derecha mientras que viajamos del trabajo y hacia el trabajo y los compromisos de familia.   ¡Para mí,  toma una opción deliberada y un  "NO de sacrificio!" hacer ministerio en la reservación.  ¡Es un "NO" a mi deseo de quedarme alrededor de una sociedad amable, familias intactas y una clase media educada, y un "sí!" a la gente profundamente afectada de la reservación.

Nuestro mundo esta desesperado por amantes de Dios, que tienen un espíritu  de sacrificio, que diga no a un futuro o  paso ordenado, y entrar en las vidas de muchos, muchos individuos y grupos que son pobres, mentalmente enfermos, analfabetos, inmigrantes, adictos, enfermos, encarcelados, solos, e indeseables.  Nuestro mundo nos necesita a nosotros para ser muestras del amor incondicional de Dios.

Padre Vincent Fitzpatrick, ST, me contó de nuevo una historia a mí mientras hacía un retiro privado con él.  El Padre Judge preguntaba a los seminaristas jóvenes sobre las razones de convertirse en misioneros.   El primer muchacho tenía el trabajo de figurar la respuesta correcta a la pregunta del padre y después de pasarla a las otras.  Las preguntas  fueron como estas:

Padre Judge: "¿Porqué usted desea ser misionero?

"El seminarista: " Yo deseo ser sacerdote." 

PF: "Pero porqué usted desea ser misionero?"

S: "Deseo vivir mi vida como religioso." 

PJ: "Pero porqué usted desea ser misionero?"

(él todavía no había dicho obviamente la respuesta correcta.)

S: "Deseo servir a la iglesia." 

PF: "pero porqué usted desea ser misionero?"

(Exasperado, el seminarista finalmente dijo)

S:  "¡Por el amor de Dios!" 

PJ:  "Ponte de rodillas y yo les daré mi bendición." 

Un espíritu de sacrificio por amor a Dios y amor al prójimo estaba en el corazón de la espiritualidad de Padre Judge para el movimiento apostólico que emergía el que comenzó al Este en los Estados Unidos al principio del siglo XX.  Este mismo espíritu es desesperadamente necesitado hoy mientras nos incorporamos al siglo XXI.