COMITE DE LA VIDA ESPIRITUAL
Siervos Misioneros de la Santísima Trinidad Reflexion Mensual: Julio 2003 VIAJAR CONSTANTE, LIVIANO Y RÁPIDO
Rvdo. Cristóbal Reilly, S.T.
Los elementos esenciales de la vida del Siervo Misionero de la Santísima Trinidad encluyen el testimonio profetíco en nuestra manera de vivir los votos. Actas del XII Cenáculo General de los Siervos Misioneros de la Santísima Trinidad.
El testimonio profético es una frase exigente. Los profetas tienen que pagar el precio. Una palabra nueva nació porque los testigos murieron. El mártir griego era un testigo. El "martir-testigo" llegó a significar un testigop que murió en el proceso. El o ella fue martirizado debido a su testimonio. A veces queremos vivir tanto que optamos por el silencio. No el silencio de la reflexión sino un hacerce mudo de mente y voz.
El mundo estaba creciendo desordenadamente en la época pos-guerra de los años 50's. Peritos en la comunicación como Marshall McLuhan y Archibald McLeish nos hicieron pensar (pero no por mucho tiempo desgraciadamente) que el mundo electrónico de la sper-comunicación que estaba naciendo produciría una sociedad engullida de conocimiento – información pero empobrecida de sentimiento (posiblemente incluyendo "convicciones").
El Padre Judge nos dijo que nuestra vocación como Siervos Misioneros fue la de ser testigos de la verdad. Una de las verdades que se nos presenta ha sido que un Siervo Misionero sea necesariamente una persona pobre. Puede que sea capacitada en muchas cosas pero sobre todo debe poder manejar una pobreza funcional y legítima.
El P. Vincent Fitzpatrick me dio un trabajo, una vez, cuando los años en Holy Trinity. Los 12 escalones de una escalera ya estaban hechos y medidos. La única cosa que yo tuve que hacer fue pegar la escalera a la plataforma del segundo piso y pegarla a la tierra abajo. Cuando P. Vincent regresó luego de una hora de trabajo yo no había terminado la obra. Me preguntó que había pasado- ¿ no terminaste? Yo le expliqué que no pasó nada. Le dije que el martillo tuvo un mango muy corto. No pude pagar con fuerza como se debía. Hizo P. Vincent un gesto de pena y me dijo que cualquier idiota podría hacer el trabajo con un martillo bueno. Me llegó el mensaje.
El P. Gerald Arbuckle nos dijo cuando la asamblea en Tucson, Arizona que para poder recaptar el espíritu primordial de la iglesia y de la comunidad tendríamos que pasar por una época de caos. La idea fue que tendríamos que desmantelar muchas cosas que tenían la imagen de buenas antes de poder reconstruir. Así le entendí. Sonaba muy amenazante también muy honesto.
Hay una admiración profunda de la vida que opta por el pobre. Es una admiración algo secreta. Como algo bueno para ver u observar pero no para acercarse demasiado o envolverse. Hay muchas cosas que no podrán hacerse que si se podrían hacer bajo las circunstancias mas eficientes. Pero al mismo timepo, cuando todo está bien organizado y en su sitio, se nos hace difícil identificarnos con el mundo pobre que hemos prometido servir.
No hay mucha lógica en la pobreza ni en ser pobre a propósito. Una vez un compañero comentó – fue como un chiste pero amargado, "La única solución al problema de poder mantener el espíritu trinitario vivo es lo construir edificios viejos ya."
Cuando Jesús rechazó la opción de convertir las piedras en pan Él nos dió el signo. No nadie vive de pan sólo. Esta fue su bendición sobre el no acumular bienes para garantizar la super-seguridad. Una precedencia muy sólida.
No ayuda mucho el concentrar exageradamente sobre el pasado. Muchos de la comunidad no conocían aquellos tiempos ni sentimientos. Había, entonces, una fidelidad nacida de la necesidaad de compartir. Había unas situaciones que producían un espíritu de chiste, humor, risa sobre lo de no tener.
Holy Trinity, silver Spring, y el santuario de St. Joseph en Stirling, NJ eran momumentos de la virtud del mantenimiento frenético. El P. Joaquin (Fr. Joachim Benson) dijo que si abriemos todas las puertas del comedor y dormitorio de Holy Trinity el edificio nos hubiese caido encima.
La pobreza no es un fetiche-fijación. Puede ser un espíritu muy saludable. No hay ninguna cerveza que refresca tanto como la UNICA cerveza que tendrás trabajando sobre el techo en Holy Trinity desde la una hasta las 4:30 PM. Esto es un comentario aparte pero no menos veraz.
Nuestro mundo occidental se distingue por los excesos. También por el aburrimiento y las desórdenes acompañantes, físicas y espirituales. Los consejos dados por el Padre Judge sobre el cuarto y los muebles del religioso pobre (Meditaciones, p. 90) pueden sonar arcaicos – fuera de fecha - pero la verdad es que dan en el blanco hoy día.
Todas las instituciones están pasando por la crisis. La política, lo económico, lo religioso y el servicio en general están heridas. La mejor manera de sanar es a través del recordar...Recordar lo que dijimos; y lo que decimos que somos y lo que queremos ser.
Preguntas para reflexionar:
1. ¿La pobreza está en conflicto con la eficiencia pastoral?
2. ¿Están conocidos nuestros Cenáculos por su hospitalidad - la puerta abierta para todos- de la comunidad y pastoralmente, para toda la comunidad de fe?