Comité de la Vida Espiritual

Reflexión Mensual - diciembre 2005

 

FUEGO DEL CENÁCULO

P. Ermeregildo Saldaña, S.T.

 

            El Espíritu nos invita a vivir en relación con el Padre, a realizar una jornada apostólica, a experimentar una intimidad, a mirar un horizonte, a caminar un camino que nos conduce a la vida y a buscar la conversación. Estas invitaciones son tareas de cada Siervo Trinitario a mantener vivo el Espíritu del P. Judge que nos dice: “El Cenáculo Misionero tiene una misión: compartir el fuego del Espìritu entre los pobres y abandonados”, misión que el P. Judge legó a los SIERVOS MISIONEROS DE LA SANTÌSIMA TRINIDAD en continuar conservando el fuego que Jesús vino traer al mundo, ser sal de la tierra.

 

            Ustedes han de inspirar a otros con este espíritu Católico. Es la voluntad de Jesucristo, entiéndanlo, que este fuego se propague y que se propague a través de ustedes. Deben darle gracias a Dios por esta gracia, por haberlos elegido. Esta gracia debe hacerles sentir un santo y tremendo gozo, al saber que su Santo Espíritu ha de encenderse, ha de brillar en ustedes para otros, y se ha de comunicar a otros a través de ustedes. Nuestra espiritualidad describe una respuesta particular al Espíritu de Dios que se da en el mundo y es conocido a través de Jesús, nuestra espiritualidad nos invita a una transformación continúa desde lo que somos en mantener vivas las tradiciones de los Siervos Trinitarios que impacten el mundo de hoy desde lo que realicemos en nuestros ministerios como medio en hacer presente el Reino de Dios. Nuestra espiritualidad es una respuesta al fuego del Espíritu en cooperar con nuestra vida íntegra con el poder y la presencia del Espíritu de Cristo vivo y trabajando en la vida total de cada persona como son: en sus esperanzas, en sus sueños, en sus miedos, en sus pensamientos y sentimientos, en sus emociones y pasiones.

 

            P. Judge en el sur de Estados Unidos inició en mantener el fuego del Espíritu, en su misión de trabajar con los pobres y abandonados, en formar Cenáculos que respondieran a las exigencias del Reino. Hoy, día el fuego de ése Espíritu se ha extendido en otros lugares como son Puerto Rico, México, Costa Rica y Colombia como respuesta en mantener vivo el Espíritu de Dios desde la visión del P. Judge, en servir a los pobres y abandonados de acuerdo a los signos de los tiempos y a las exigencias apremiantes del lugar.

 

            Cuando el Espíritu trabaja en la vida de la persona dentro de una cultura diferente en relación para mantener una tradición viva del fuego del Espíritu como lo hizo el P. Judge, es celebrar a Jesús, a la luz de los eventos contemporáneos, esperanzas, sufrimientos y promesas, en los esfuerzos a combinar elementos de contemplación y acción con respecto para el carisma de la Congregación expresados en una práctica de los Siervos Trinitarios que continua manteniendo el fuego encendido para que su lumbrera nos señale el camino en el cual somos guiados a no permitir que el fuego se apague.

 

            ¿Que consecuencias trae el mantener un fuego encendido para la misión de los Siervos Trinitarios? ¿Dónde radica el hecho que Jesús diga que ha traído fuego a la tierra? Estamos comprometidos a compartir la Buena Nueva de Jesús y a continuar anunciando el Reino de Dios en esta vida, por lo tanto, el fuego se nos da para contemplar el Misterio de Dios que nos invita a acercarnos para recibir la misión como lo hizo con Moisés, al mismo tiempo es recordar que ha sido enviado a llevar no sólo el fuego sino la experiencia del fuego que anunció la presencia de Dios. Jesús ha traído fuego a la tierra como signo de la presencia de Dios para que haya vida y vida en abundancia.

 

            La misión nos exhorta a retomar el papel profético como iniciativa por tomar el fuego del Espíritu de Dios, que llama a la transformación con la autenticidad de nuestra vocación de SIERVOS MISIONEROS DE LA SANTÌSIMA TRINIDAD que llevamos un espíritu de servicio y entrega por lo que som os, también tenemos una visión que nos identifica como Congregación colaborando ya no en un sueño sino en una acción. La visión nos llama a movernos hacia donde puede ser un misterio porque Dios tendrá un mensaje nuevo.

 

 

Preguntas para la reflexión:

 

1.  ¿Qué me hace mantener vivo el fuego del Espíritu desde mi ministerio?

 

2.  ¿Qué relación existe entre el fuego del Espíritu y la misión profética desde lo que vivo y             experimento en mi vida de Siervo Trinitario?

 

3.  ¿Dónde los Siervos Trinitarios han ignorado el Fuego del Espíritu y cuáles han sido los miedos a descubrir algo nuevo desde nuestro Carisma de Siervos Trinitarios?