COMITE DE LA VIDA ESPIRITUAL
SIERVOS MISIONEROS DE LA SANTISIMA TRINIDAD
Reflexión Mensual: Noviembre, 2003
La Virtud de la Paciencia
Rvdo. Edgar Solano, S.T.
Dios tiene un plan de salvación para todos. En este plan el crea con finalidad, no solo crea por crear. Así en la historia de la salvación somos testigos de como su acción eficaz inunda el mundo, invitando sin desistir, para hacer participe al ser humano adulto, en la responsabilidad de asumir y crear procesos que establezcan el bien común de TODOS.
Sabemos que Dios nos ama, de muchas maneras lo ha demostrado. Y el amor que nos tiene no es estático ni romántico, es un amor retante, misericordioso, incondicional. No hay nada que podamos hacer para que Dios nos deje de amar, y mientras estamos en este mundo bueno, constantemente nos invita a transformarnos. El amante se plenifica con la superación del amado, es que de manera real, el amante no está completo, si el amado sufre o no es pleno.
Cuantas veces hemos experimentado esto en carne propia, quieres mucho a alguien -y el o ella- no es capaz de superar sus crisis, y vez como se consume, no puedes llegar a su corazón, te sientes impotente, y aunque te alejes siempre sufres porque no puedes dejar de amar. El amor no es como una prenda de vestir que se pone o se quita según la ocasión..... “el amor te ata”.
La otra dimensión del amor como se dijo, es que lleva al amado a la superación, esta labor del amante no es como un trabajo más. Tiene que ver con un sentido de identificación filial, tanto es así, (que cuando sí existe la respuesta positiva del amado) el amante experimenta el fruto opuesto al sufrimiento.... hay gozo, alegría, plenificación, sentido de finalidad, ilusión etc.
Es aquí donde cabe hablar de la práctica del don de la paciencia . Aún cuando pareciera ser solo un atributo personal, se sabe como este don, ayuda al crecimiento de cualquier comunidad humana. De ahí se desprende una premisa importante: "la práctica de la paciencia y otras virtudes ayudan a edificar la buena convivencia, y el bien común".
Quien llega a estas conclusiones en la vida, complace a Dios pero también se complace a sí mismo. Es vivir con mística, es ser una persona de principios.
Es difícil conceptualizar la paciencia desde su definición universal, es más fácil ubicar los opuestos de la paciencia, ya nos recordaba esto en una ocasión P. Vincent Fitzpatrick, aludiendo a palabras de P. Judge.
Cada quién tiene diferentes situaciones que lo ponen impaciente. Lo hemos experimentado, cuando en nuestro interior todo estalla, hemos oído frases como: perdió la compostura, o se enojó, estalló, hoy no lo molesten porque......
Fuera de situaciones esporádicas de explosión, es más preocupante, cuando compulsivamente nos contentamos siendo “continuamente impacientes”, esto llega a constituirse hasta en: “una manera de ser”.
Padre Judge nos invita a trabajar la virtud, buscando los opuestos de las situaciones negativas que repetimos constantemente. Es un trabajo serio que nos permite edificarnos como personas, pero también agradamos de sobremanera a Dios Amante, quien busca que muchas de estas virtudes se extiendan a través del mundo, no mágicamente, sino a través del compromiso responsable, del adulto capaz de hacer el trabajo del Padre, y que se plenifica es este esfuerzo. Deja de ser un sacrificio por sacrificio, sino una acción con convicción, deja de ser un acto individualista del yo y se transforma en respuesta de amor al amor, cambia la acción del plano material, para ser realizada desde la certeza de la Fe, en fin...... es Dynamis : poder de Dios para todo aquel que cree.
Quizás este último párrafo estuvo muy cargado, pero hermanos........paciencia por favor.
Algunas preguntas para la propia reflexión.
1. ¿Cuáles de mis esfuerzos concretos, han tenido que ver con ser paciente?
2. Reflexiona en las personas pacientes que has conocido en tu vida.
3. ¿He identificado en mi vida que es lo que me impacienta con facilidad?