COMITÉ DE LA VIDA ESPIRITUAL
SIERVOS MISIONEROS DE LA SANTISIMA TRINIDAD
Reflexión Mensual: Marzo 2003
UNA REFLEXIÓN SOBRE PAZ Y JUSTICIA
Hno. Gerardo Oliva-Reyna, S.T.
Para hablar de Paz y Justicia es necesario hablar del Reino de Dios pero entendiendo por Reino como un "banquete", símbolo de fiesta y del compartir un alimento, esta imagen se acerca mas a lo que ha de ser el reinado de Dios. Así pues nuestra reflexión acerca de paz y justicia estará centrada como tal en la imagen de: "El Banquete del Reino"
Reino es un proyecto divino aZorado por Dios para la humanidad el cual implica paz, justicia, solidaridad pero sobre todo la igualdad y el amor como principio y fin de todo. La peculiaridad del banquete es la vida sobreabundante como en las bodas de Caná las cuales son una celebración del amor, es una fiesta con vino y una mesa donde se comparten los recursos muchas veces escasos.
Los evangelistas Lucas y Mateo al referirse al banquete hablan de unos invitados que no aceptaron la invitación poniendo muchos pretextos. Por otra parte a los pobres y excluidos casi los introducen al festín por la fuerza. Así queda pues declarado que el Reino es para los marginados de la historia, para los pobres, los que no cuentan y para aquellos que viven en las esquinas de las calles; un Reino donde los poderosos y famosos no tienen los asientos de honor. Claro esta que el "banquete" es la figura central del Evangelio.
Siguiendo con la imagen evangélica de banquete podemos afirmar que en todo banquete existe una mesa, una mesa cuyos "pedestales" han de ser la paz, la justicia, la solidaridad y la igualdad; valores en los cuales se sustenta el evangelio y cuando le falta un pedestal a la mesa, esta se cae!
Con toda esta imagen tan clara y elocuente por sí misma no queda lugar pues para lo abstracto, el acomodamiento y la indiferencia por el compromiso a construir este Reino, donde con frecuencia caemos los cristianos y ni que decir de muchas personas consagrados a la vida religiosa. Es nuestra la responsabilidad por la fe que profesamos de hacer "...que venga tu Reino SeZor..."
A continuación exponemos una explicación y reflexión acerca de la consistencia de cada uno de los pedestales o patas de la mesa del banquete del Reino.
Primer Pedestal: Las obras de justicia solidaria (Mt 25,31ss) Mateo nos da el ejemplo mas claro de que el Reino de Dios es el Reino de la solidaridad efectiva. De hacer de las causas de los menos privilegiados, nuestras causas, de sus dolores nuestros dolores y de sus luchas, nuestras luchas. Se trata aquí de verificar si lo que sentimos, si las ideas que tenemos tienen como objetivo ultimo ser solidarios con las personas menesterosas. Este pedestal o pata hace alusión al pobre en una doble concepción: el empobrecido cuya condición tiene que ver mas con las necesidades materiales y por otra parte el desahuciado cuyas necesidades trascienden lo material quedando en evidencia su abandono absoluto y miseria humana en otras palabras son los marginados de la sociedad.
El servicio a todos ellos se vuelve en criterio para conocer si algo viene o no de Dios. Es a Jesús presente en estas personas a quien se hace o se deja de hacer la obra de justicia solidaria, esta obra de justicia solidaria cuestiona siempre las estructuras sobre las que se articula la sociedad, denunciándolas y proponiendo caminos para su rearticulación en formas sociales que aseguren a las personas una existencia solidaria fundamental con una tendencia constante a la reducción de las desigualdades deshumanizante.
Segundo Pedestal: La alegre misericordia (Lc 6,36) Si algo viene de Dios y nos lleva a su Reino entonces habrá siempre en ello el toque de la misericordia esta es una realidad muchas veces equiparada con la justicia.
Este pedestal hace referencia obvia a la confianza, al abandono en Dios, al perdón encontrado en El y a su solidaridad infinita para con la humanidad.
Misericordia es recuperar a alguien desde lo mas bajo que ha podido caer como en la parábola de hijo prodigo, es estar dispuesto a dar siempre a pesar de tener la sensación de que lo que se da puede ser desperdiciado, es no guardar resentimiento por los destrozos de los bienes otorgados. Es no dejar que se expresen las culpas y los pecados. La misericordia es un abrazo largo y profundo y perderse en la confianza de Dios acogedor. Es apostar una y otra vez por la humanidad. Es amor confiado al punto de hacer el bien a quienes nos hacen daZo. La misericordia lleva al dialogo y a ponerse en los zapatos de los demás y sentir lo que otras personas experimentan.
La misericordia nos ha de llevar al comportamiento del buen samaritano quien más allá de su ideología, religión y cultura, ayuda al necesitado.
Tercer Pedestal: La incomprensión y la persecución. (Mc 8,34, y paralelos) La incomprensión, la persecución y la Cruz es lo típicamente característico de Jesús lo cual elige como camino que nos conduce hacia la vida todo esto en contestación frente a un mundo que no acepta a Jesús y que le trae como consecuencia la persecución y la muerte.
Otro texto bíblico que nos sirve de gran ejemplo es Lc 4,14 ss, Jesús entra en el templo y toma el volumen del profeta Isaías e inmediatamente viene la incomprensión de sus mismos amigos y parientes hasta querer tirarlo por el barranco! Es importante hacer notar que la persecución e incomprensión es consecuencia de la solidaridad con los demás y por actuar con misericordia lo cual muchas veces se convierte en la cruz es aquí donde hay que encontrar el verdadero significado de "cruz" que es lo que nos ganamos por ser fieles a la predicación y construcción del Reino, pero que no obstante lleva a la vida.
El modo del Reino se opone pues a todos los poderes dominantes a lo cual Jesús se opuso radicalmente haciendo ver que la ley estaba hecha para el hombre y no viceversa con lo cual se estaba ganando la muerte, además todas las bienaventuranzas y maldiciones van en este sentido, Jesús se gana la condena del poder económico y así el Reino se opone al poder político. Por tanto si algo nos lleva al Reino tendrá que notarse el signo de la incomprensión, persecución y muerte pero no como fruto de un exhibicionismo o masoquismo egoísta sino cuando todo esto es causa de la solidaridad y la misericordia con los demás y con nosotros mismos.
Cuarto Pedestal: El amor por si mismos (Mt 19, 19) Este valor evangélico se ha de entender como la voluntad de estar dispuesto a negar todo lo que llevamos de "hombre viejo" negando todas nuestras compulsividades, reacciones desproporcionadas y culpabilidad imparable desterrando todo lo que nos produce muerte en nosotros mismos y en los demás.
Si nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo y hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios siendo sus criaturas, no podemos odiarnos a nosotros mismos. La consecuencia es que si algo viene de Dios y nos lleca a su reino tendrá que convertirnos también en solidarios con nuestras propias debilidades, nuestras ambres, nuestras inseguridades y las prisiones que hemos creado las cuales nos sofocan. La misericordia de Dios la tenemos que ejercitar en nosotros mismos y así dar testimonio de las obras que Dios hace en nosotros. Una de las cosas mas difíciles en los procesos psicológicos es poder darse el perdón a uno mismo. El proceso de auto-reconciliación debe trabajarse a nivel psicológico y a nivel espiritual nos dice san Juan " si les condena la conciencia, Dios es mas grande que su propia conciencia" ( 1 Jn 3,20).
Todo lo anterior sin caer en el egocentrismo extremo del "New Age", la Angelología etc Corrientes tan de moda
Mateo 19,19 habla de que si algo viene de Dios, esto me llevara a acoger mi propia pobreza y debilidad, con toda la solicitud y cariZo que he de poner en atender a mi hermano.
Finalmente es importante tener presente que tal como dice Lucas 14, 16b-23, esta invitación a participar del banquete puede ser rechazada y despreciada. Así pues la invitación al Reino es un don gratuito, no se conquista pero se recibe abriendo el corazón y se lleva a la practica mediante un discernimiento constante de la voluntad de Dios y una efectiva lectura de los signos de los tiempos, entiéndase por esta expresión la manifestación de la voluntad Dios de manera clara y especifica en los acontecimientos políticos, sociales, económicos y culturales estructurales marcados por una tónica de corrupción, manipulación e injusticia para las grandes mayorías de seres humanos quienes sufren las consecuencias de una mala administración de los bienes materiales y un ejercicio desigual de la autoridad.
Como misioneros trinitarios hemos recibido como herencia un carisma muy rico y retante que nos demanda de manera especifica y concreta un compromiso con los pobres y abandonados de nuestra sociedad, con los traspasados en sus derechos más vitales, los mancillados y todo aquel que no tiene posibilidades para hacer valor sus derechos y tener una vida digna según su naturaleza de hijos de Dios.
Preguntas para la reflexión:
1. ¿Esta nuestro ministerio contribuyendo a hacer realidad el banquete del reino donde todos los hijos de Dios tengan un lugar?. Mas específicamente preguntarnos si nuestro trabajo pastoral nos lleva al compromiso con una o varias de las patas del reino ( Paz, justicia, solidaridad e igualdad
2. Una vez hecha esta reflexión, ver en donde se encuentra nuestro compromiso y qué podemos hacer para que este crezca y sea más efectivo.
3. ¿Cómo esta nuestra autoestima y como tenemos cuidado de atender nuestra humanidad como punto de partida del amor por nuestros prójimos y de quienes nos necesitan?