Boletín del

Consejo de la Familia del Cenáculo Misionero

 

Se reunió el Consejo de la Familia del Cenáculo Misionero 13-15 de septiembre en Filadelfia. El tema de las últimas reuniones ha sido nuestra misión particular como Familia. La versión final de la declaración de misión que adoptamos es:

La Familia del Cenáculo Misionero existe para glorificar al Dios Uno y Trino, participando como Familia apostólica en la misión de Jesús, misionera en la providencia de la vida cotidiana.

Esta declaración nos significa el don que somos a la Iglesia como Familia. Verás esta declaración a menudo en todas nuestras futuras comunicaciones.

Dedicamos tiempo a hablar sobre la necesidad de responder como Familia a iniciativas de justicia y paz. Comenzamos nuestra reflexión al tomar consejo del grupo sobre las necesidades apremiantes del momento; los "choques" con la fe que encontramos en la providencia de la vida cotidiana. Nuestra respuesta colectiva incluye una nueva generación de temor por la amenaza de terrorismo; ministerio en una iglesia diferente por la desintegración de la familia, la dimensión multicultural, el número creciente de encarcelados, y la necesidad de restaurar nuestra credibilidad a cara de los escándalos. También se mencionaban inquietudes regionales.

El Consejo precisó la necesidad de concientizarnos como Familia sobre estos asuntos de justicia. Se hace mucho bien en los lugares de misión a favor de los pobres, inmigrantes, víctimas de abuso, etc., pero no se comunica entre nosotros para apoyarnos mutuamente, aprender uno de otro y orar en común por estos esfuerzos a favor de la justicia.

Por tanto, la Familia del Cenáculo Misionero te pide, por medio de sus cuatro Custodios Generales, que en el próximo Consejo de Casa o Reunión Regional ustedes dediquen un tiempo a reflexionar:

"¿Cuáles son las necesidades apremiantes, los "choques" con la fe, que encontramos a diario y nos exigen una respuesta en la justicia? ¿Cómo intentamos responder a estas necesidades?

Cada Consejero recopilará esta información para presentarla en nuestra próxima reunión. Así nos aseguramos tener la experiencia de base sobre estos asuntos de justicia. Además el Consejo propone crear una lista central del correo electrónico de los miembros de la Familia para facilitar la comunicación sobre estos asuntos de justicia.

septiembre 2002